domingo, 11 de abril de 2010

Cronica del Camino de Juntas o Palagua

Aprovechando una estadía en Guatapé, decidí conocer un poco mas sobre el camino de Islitas o de Palagua, el cual durante la época de la colonia fue uno de los secretos mejor guardados de los indígenas de la región (Tahamies), hasta que la presión y el acoso de los colonos hicieron que en 1778 revelaran dicho sendero el cual partía desde lo que se conocía como la Ceja de Guatapé, ascendia hasta el páramo y luego empezaba a descender lentamente hasta el rio Samaná hasta llegar a Nare a un punto conocido como Cienaga de Palagua.

A continuación transcribo un fragmento al respecto encontrado en el libro “Gobernantes de Antioquia” editado en el 2007 por la Academia Antioqueña de Historia en conjunto con la Asociación de Exgobernadores y Exdiputados de Antioquia con apoyo de la Gobernación de Antioquia:

“En 1778, el gobernador Buelta Lorenzana, en su afán de buscar un camino mejor y más corto para salir al Magdalena que no tuviera tantos peligros y riesgos como el de Nare, pidió estudios, costos, cálculo de la obra, verificación de las bodegas, utilidades del movimiento comercial, etc.


De este estudio se encargaron don Andrés Pardo y don Pedro Aldana, en cuanto a la justificación del gasto. En esto de apertura de caminos hay que tener en cuenta las limitaciones de la época y los continuos peligros a que se exponía el pueblo jornalero para realizar esta hazaña de romper montañas, derribar montes en medio de animales peligrosos como tigres y serpientes y abrir trochas.

Gracias a su esfuerzo, la provincia salió del estancamiento en que se encontraba porque las montañas eran una barrera difícil de superar. En ese tiempo no se conocían medios mecánicos, todo lo era el esfuerzo humano; no se tenían equipos topográficos, ni motoniveladoras, ni máquinas cargadoras, ni aplanadoras, ni buldózeres. Esta ha sido una de las grandes proezas del pueblo antioqueño, del indígena o campesino; la mayoría eran peones rasos que vivían en los montes.

Pedro Biturro Pérez, el capitán a guerra que jugó un papel tan ingrato y definitivo en la revolución comunera, tuvo también su desempeño, esta vez más afortunado en la apertura de los caminos. Recorrió personalmente varias veces las vías e hizo señalización y dio informes sobre esta nueva opción era realizar un comercio en mejores condiciones y que favoreciera las entradas reales lógicamente.

Decía que sería un camino más ligero de Rionegro a Honda, que desangustía el corazón de tanto tropel de inconvenientes que se han visto en el camino de Herveo y en el de Nare. Se parte de Honda sobre el Magdalena, al Brazuelo del Tigre, hay 29 leguas y aguas abajo se navega de sur a norte con poca diferencia en 10 o 12 horas de tiempo. Se desembarca en el Brazuelo del Tigre con mulas que se conducen en balsas, se toma el camino y en 3 o 4 horas se pasan quebradas sin riesgos hasta llegar al río Samaná. Se duerme en este sitio en donde desemboca el Samaná en el Nare que se llama Juntas; allí se hicieron unas bodegas cómodas y seguras.

Al tercer día se suben unas cuestas livianas sin canalones hasta llegar a la quebrada de las Canoas, en donde se hace descanso en un tambo o posada. El cuarto día se baja otra cuesta, se llega al Peñón pelado (posiblemente la piedra del Peñol) y se baja al río Guatapé en una hora de bajada.
El río Guatapé se pasa en balsa y las mulas nadando; luego se encuentra el río Arenal y se pasa este río sin peligro, en dos horas. Al día siguiente se alcanza la Ceja de Guatapé. El séptimo día se llega a Marinilla y en la tarde se encuentra con el Rionegro y el Valle de San Nicolás de este mismo nombre. Son siete días. Los arrieros cobran un flete de ocho pesos.

Por este camino hay dos puentes de a caballo, uno sobre el Rionegro y otro en la quebrada Marinilla. Hay que mantener bien el camino, retirar los despojos y descepar raíces. No hay montes malignos; el único peligro que existe es la navegación por el Nare al llegar al Magdalena, porque allí el río es de aguas tirantes.

El mercader don Carlos Barsenilla, bajo la gravedad del juramento, dijo que los planos estaban ajustados a la realidad tanto en el método.”

 Tomado del libro GOBERNANTES DE ANTIOQUIA.

2 comentarios:

  1. Creo que cuando se habla de "Peñón Pelado" no se trata de la conocida piedra de El Peñol, sino mas bien de la piedra del Tabor pues siguiendo la cronología del viaje no han llegado ni siquiera al Rio Arenales que queda en San Rafael y mucho menos a Ceja o Guatape, y de Juntas o Canoas no queda muy lejos, incluso es observable el peñón del Tabor

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  2. Peñon pelado es hoy PEÑOLPELADO una quebrada que aun se conoce con ese nombre, pero que desemboca en la quebrada de la yore o la llore, donde habia una parada obligatoria en el camino de canoas para despues cruzar el rio guatape en balseadero y luego desviarse hacia san carlos o hacia san rafael y guatape.
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